Las voces
Ξ March 8th, 2008 | → | ∇ Relato |
- ¿Por qué justamente hoy?
- ¿Hubieses preferido que fuese mañana?
- Hubiera preferido que no fuera nunca.
Comenzaba cada día de la misma manera. Desahuciado.
Porque su vida había dado un trágico giro ese maldito día en que empezaron a resonar las voces.
Suavemente al principio, un susurro lejano, pero progresivamente más claro. Potente. Resonante.
Ni Satanás y sus generales podrían haber urdido más sádica tortura. A veces gritos, pero más que nada una retahíla de frases incoherentes. Siempre iguales. Siempre igual de macabras.
Pudo distinguir dos voces en la maraña de sonidos que sólo él podía escuchar. Dos voces, dos pensamientos distintos. Distintos entre sí, distintos a los suyos. Mantenía profundas discusiones con ellas, aunque a veces sólo se limitaba a escucharlas. El silencio y la soledad eran ya remotos recuerdos.
Su mundo imaginario, delirios insanos que ahora son su único universo. Voces que hacen eco en su cabeza, voces que no conocen de silencios ni descansos; incesantes en el dictado del libreto de su vida.
Él solo es un simple ejecutor, mandatario de designios superiores, de oscuros deseos, genuflexo a una voluntad ajena.
Lo supo aquella noche, al cobijo de las sombras, cuando se vio a sí mismo abriendo la brecha por donde se escapaba el último aliento de aquel muchacho que debía abatir.
Era su deber, así se le había comunicado. Tan simple, tan puro, todo tiene una razón de ser. Incluso él, incluso las voces.
Aunque intentara callarlas, o eludirlas, aún acosta de las convulsiones con las que las voces le castigaban por tragar las pastillas. Malditas pastillas. No debía tragarlas. Mil veces se lo habían dicho.
Ahora merecía el castigo, lo pagaba perdiendo el control de su cuerpo, retorciéndose. Culpa y castigo.
Sólo cumpliendo sus exigencias lograba acallarlas, sólo un momento, un placentero instante de tranquilidad, sin remordimientos que le atormentaran. Sin sus gritos y amenazas. Sólo paz.
Sangre por tranquilidad, la simpleza de su mundo. Su universo personal, suyo y de las voces. Una y otra vez, trocando vidas por la suya, efímera, cada vez más efímera su satisfacción.
No podría seguir mucho más.
De eso también se dio cuenta solo, el día que repitiendo su ritual descubrio que ya no podía satisfacer el deseo de esos seres que se habían apropiado de su cordura.
Pudo verse a sí mismo, siempre se sentía un espectador de él mismo. Ajeno a sus actos, un director con la lente en su ojo, capturando el instante.
Y así, empuñando la llave de su celda, a pesar de los desgarradores gritos de las voces que se aferraban a los últimos instantes de existencia. Llave brillante de la libertad.
Calibre treinta y ocho, para asegurar la salida.
Y el sonido seco de la vida que le abandona.
Y las voces, ahora más tenues, fade out irreversible.
Y en el último instante, las últimas preguntas…
- ¿Por qué?
- ¿Por qué hoy?











on March 10th, 2008 at 6:42 pm
¡Buenísimo!
Como la locura se apodera de una mente, y…sin desearlo el sujeto.
Qué mundo tan extraño se debe llevar dentro.
Un beso.
on March 11th, 2008 at 9:05 pm
Acabo de seguir tus pasos, veamos si puedo comentar de una $&$·%”&&ªª! vez.
Sino, siempre quedarán los mails…
on March 11th, 2008 at 9:14 pm
oh! lo he conseguido!!!!! bieeeeeeeeen!!!!
un aplauso para ti por haberme explicado como hacerlo! plas, plas, plas!!
Ahora vayamos a lo importante:
En primer lugar, gran vídeo: macabro, bizarro pero genial, quizás precisamente por ello.
En segundo lugar, increíble texto, cargado de una fuerza contenida a duras penas entre las palabras, que se desata en un final que no podía ser mejor por el simple hecho de que no podía haber otro.
Es tan delgada la línea que separa la cordura y la locura que en ocasiones, como dice cierta canción que me acompaña, “ya no sé si soy yo el que está al revés o es el mundo es que está cabeza abajo”.
Un placer leerte, sobre todo ahora que te puedo comentar en el momento
Espero no haberme excedido demasiado. Si fuese así, lo siento
Un fuerte abrazo
on March 12th, 2008 at 10:03 am
Yo creo que todos tenemos algún esbozo de esquizofrenia en algunas ocasiones, aunque vivir con eso y snetir las voces atormentando diariamente no debe ser nada placentero.De todas maneras el 38 es una solución un poco drástica… aunque hablo desde la comodidad de no oir más voces en mi cabeza que la mía.
Un abrazo
on March 12th, 2008 at 8:18 pm
Sakkara:
Es verdad, hay muchas formas en las que la locura puede presentarse, y lo peor de todo es que a veces lo deseamos.
Te agradezco que siempre estés aquí.
Te mando un enorme abrazo, hasta la próxima.
on March 12th, 2008 at 8:37 pm
Xanela:
¡Por fin lo conseguiste! Estuve haciéndole unos retoques a la configuración porque se complicaba bastante (particularmente a los usuarios de blogger) hacer comentarios con el OpenID. Espero que ya esté solucionado.
Respecto del vídeo, no puedo ocultar cuánto me gusta Pink Floyd, particularmente esta obra única que es The Wall, por su calidad musical y por el potente mensaje que contiene, este fragmento en especial - “The trial” - siempre me resultó sencillamente fascinante.
Sobre el relato, cuántas veces nos sentimos alienados por una voluntad externa, no es necesario escuchar voces para obedecer ciegamente, y sin embargo nadie nos tilda de locos. La única voz, la nuestra, interior, única e incorruptible, es la que menos escuchamos. Y el facilismo de la obediencia a la conciencia colectiva es una tentación de la que no es fácil escapar. Seguramente hay otras salidas además del ‘38, pero no son menos drásticas. Y si, coincido, es delgadísima la línea que divide, el problema es quién establece los límites.
Y sobre la extensión… creeme cuando te digo que los comentarios extensos son más que bien vistos (al menos por mí) Así que tenés todo mi beneplácito para extenderte hasta donde quieras…
Me alegro mucho volver a recibir tus comentarios. Te mando un enorme abrazo, hasta la próxima.
on March 12th, 2008 at 8:45 pm
Coincido Jota, cada vez más nos acercamos a los límites de la cordura. Y las voces que nos dicen qué hacer no necesariamente resuenan en nuestra cabeza.
Al menos éste tenía una buena excusa…
Te mando un abrazo, hasta la próxima.
on March 14th, 2008 at 3:04 pm
vaya blog bien estructurado y elegantemente diseñado… mola!
on March 14th, 2008 at 3:05 pm
bueno, ¿blog?
dije blog cuando en realidad debí dcir web!!
on March 15th, 2008 at 7:07 pm
Muchas gracias Mr. TAS, me alegro que te haya gustado…
Espero verte por aquí de nuevo.
Un abrazo, hasta la próxima.
on March 16th, 2008 at 11:28 am
“Porque su vida había dado un trágico giro ese maldito día en que empezaron a resonar las voces.”
Lo recuerdo bien, y en este relato lo reviví, hace años una persona cercana tuvo un brote de locura y destino quiso que estuviese en ese momento, nada agradable, su historia termino del mismo modo, que tu personaje.
Es estremecedor tu relato.
Un abrazo
on March 17th, 2008 at 7:10 pm
Remus:
No me puedo imaginar lo dificil que debe ser estar presente en un momento así, a veces la realidad es más poderosa que cualquier ficción.
Remus, es un gusto retomar la costumbre de recibir tus comentarios.
Un enorme abrazo, hasta la próxima.
on March 28th, 2008 at 8:32 pm
Tiempo sin saber de ti… ¿dónde te has escondido?
Tengo ganas de leerte de nuevo
on August 29th, 2008 at 11:07 pm
Saludos. Navegando llegué a este blog, que me ha calado hondo. Es impresionante este tema. Lo felicito por estar, pese a todo. Mientras leía una película que conozco corría con mis pensamientos. Soy madre de paciente esquizofrénica. Haciendo el “infierno”.
menos “infierno”, para mi hija.
Narras de otra persoa o eres tú el paciente?
Abrazo
Lourdeslou
Puerto Rico